A pesar de las creencias populares Hècate no fue una Diosa griega, sino que tuvo su origen en Tracia donde era venerada como una Diosa de las tierras salvajes y de los partos. Su santuario mas importante estaba en Lagina, donde la Diosa era atendida por Eunucos. En Tracia desempeño el papel de gobernadora de "las puertas" , tràncitos y umbrales. Serìa despuès llamada "Reina de los Fantasmas" y relacionada con la hechicerìa.
Se cree que las primeras representaciones de Hècate fue como una diosa simple y no triple como se le conoce ahora. Pausanias, historiador y geografo griego afirmo que la primera vez que fue representada `Hècate como una Diosa Triple fue a finales del siglo V. En algunos retratos clasicos es representada sosteniendo una serpiente, una antorcha y una llave, aunque en otros lugares era descrita con tres cabezas: Una de perro, otra de serpiente y una mas de caballo.
La referencia escrita mas antigua griega es en la Teogonía de Hesíodo:
Al que ella quiere, grandemente le asiste y ayuda; en el juicio se sienta junto a los venerables reyes, y en el ágora hace destacar entre la gente al que ella quiere. O cuando armados de coraza marchan los varones hacia la guerra destructora de hombres, allí la diosa asiste a los que quiere decididamente concederles la victoria y encumbrarles de gloria. Es capaz de asistir a los nobles que quiere y con igual capacidad, cuando los jóvenes compiten en juegos, allí los asiste y ayuda la diosa; y el vencedor en fuerza y capacidad, fácilmente y contento se lleva un magnífico premio y proporciona gloria a sus padres. A los que trabajan en el mar intransitable y elevan sus súplicas a Hécate y al resonante Ennosigeo, fácilmente la ilustre diosa les concede pesca abundante y fácilmente se la quita cuando parece segura si así lo desea su corazón. Es capaz de aumentar el ganado en los establos junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos.
Todavía ahora, cuando alguno de los hombres de la tierra los propicia, celebrando magníficos sacrificios según costumbre, invoca repetidamente a Hécate. Muy fácilmente obtiene gran honor aquél cuyas súplicas acepta complaciente la diosa, y le concede prosperidad puesto que está en su mano.
A investigadores les sorprende que Hesíodo haya dedicado tantas alabanzas a una Diosa que era considerada menor y aparte extranjera en grecia, eso los ha llevado a suponer que Hesíodo era originario de la tierra dónde se rendía culto a Hècate. Según Hesiodo, Hècate era hija única de Asteris, Diosa de las estrellas hermana de Leto y nieta de Febe, una titànide asociada con la luna.
Nunca fue incluida entre los Dioses olímpicos, Hècate es una Diosa cetònica, preolímpica, y los griegos nunca ofrecieron una versión oficial de su origen, posiblemente porque los “dones” de esta Diosa ya estaban cubiertos por otras divinidades locales, o porque no pudieron colocarla a disposición de Zeus, como el resto de Diosas griegas que eran sometidas a su voluntad. Su descendencia es igual de confusa, por un lado como la mayoría de las Diosas madres –que después fueron convertidas en Diosas de la hechicería- Hècate no tuvo descendencia, otras versiones la señalan como madre de monstruos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario